Beatriz Portinari se pregunta en 'De Hemingway al blog' [El País] cómo habría hecho Hemingway, en la Guerra Civil, si hubiese tenido Internet.

A sólo horas de leer el artículo y con la pregunta rondando, creo encontrar una pista en las noticias de Rangún: allí jóvenes arriesgan sus vidas enviando breves reportajes y fotografías al extranjero (a Londres, en el caso que muestra CNN) para hacernos llegar su llamado en la red con evidencias de la represión -. Se trata de una actividad declarada ilegal por la banda de generales en el poder. Practican esos jóvenes espontáneamente periodismo ciudadano en un conflicto límite: entre opresores violentos y opositores y monjes pacifistas.

Lo que sucede en Birmania recuerda lo sucedido en Chile cuando Pinochet sacaba al ejercito contra la gente.

Para no hablar de los crímenes: hoy, están analizando un lugar al borde río, en Paine, donde hace treinta y cuatro años fusilaron secretamente a prisioneros lugareños, campesinos. Así también debe haber sucedido en la España de la Guerra Civil.

Pero acá, años más tarde, para evadir la justicia, los ejecutores volvieron al lugar para esconder los restos. Hoy las pericias encuentran pequeños restos de seres humanos y la ciencia hace posible su identificación.

El siglo XXI se está pareciendo al anterior.

Pero ahora, es verdad, tenemos Internet y los blogs. Que hacen más difícil la opresión.